sábado, 28 de abril de 2018

Desarrollo y Administración Insostenible


Ayer fue un día difícil como ya comenté en el texto que subí a Facebook. Os lo trascribo a continuación:

Profundamente entristecido y contrariado está tarde. Comencé a estudiar a las calzadas en 1996 en el Tiétar y Sierra de Gredos. No había ningún estudio hecho sobre población, distribución, etc., en la provincia de Ávila. Fueron muchos años de esfuerzo y dedicación para localizar las parejas, sus nidos, etc. Muchas horas dentro de hide con el telescopio observando su día a día, sufriendo con ellas y sus pollos, alegrándome al verlos volar, volver al año siguiente... Nadie más que los que nos dedicamos a estas aves, sabe el esfuerzo que, dedicación, constancia... que dedicamos en su conservación. Fueron años duros, luchando para hacer ver a la gente que la calzada era una aliada del agricultor como controladora de plagas, luchando con la administración regional y local para que no cortaran nidos para la extracción de madera. Me trasladé a Valladolid en 2014, por motivos laborales y comencé a seguir la población de calzadas de esa provincia. Aun así, he seguido solicitando los permisos adminstrativos al servicio Territorial de Medio Ambiente para seguir controlando los nidos del Tiétar y Gredos, muchos de los cuales conozco desde hace 22 años. El año pasado volvió a repetir una de las parejas de El Hornillo de aquellos años. Era fiel a nuestra cita. El año pasado entró una hembra nueva, la cual era muy desconfiada y esquiva; seguro que presentía que, aunque su instinto la dijera que criara allí por su filopatria, algo no iba a ir bien. Sacó un solo pollo ese primer año. Hace un par de semanas, volvimos al territorio de esa pareja para comprobar si estaban allí. Y lo que vimos fue terrible. Árboles cortados, apertura de pistas... dentro del área de cría, al pie del pino!!! Estamos hablando de una zona denominada Parque Regional de la Sierra de Gredos!!!! Tanto parque, zepas, ibas... para qué? Es más grave todavía el hecho de que el jefe de comarca, técnicos... sabían de la existencia del nido, unos porque se lo enseñé hace tiempo, otros porque se indican las coordenadas en los informes anuales que se remiten a la administración competente. Da tristeza ver a la pareja clara sobrevolando la zona, viendo como el hábitat, donde seguramente nacieron, donde han criado y sacado adelante a sus pollos, está destruido, alterado. Es un día triste, una vuelta dolorosa a Valladolid, mismo dolor que el que ha mostrado la pareja al sobrevolarme y marcharse había el oeste.


Los que trabajamos con especies protegidas, estamos acostumbrados todos los santos años, ha solicitar los permisos administrativos correspondientes para poder estudiar este tipo de aves. Hay que mandar solicitud, aval, certificado de anillador..., y adjuntar el informe de resultados del año anterior, donde te obligan a indicar coordenadas de los nidos localizados. Si ese pago, no hay más permisos. Y así andamos. Este año 2018, y en vista de cómo trabaja la administración, envié el informe de 2017 y la solicitud para el 2018 para Ávila, Valladolid y Centros de Recuperación. Lo envié en octubre de 2017; finales de abril, casi 8 meses, y sigo esperando los documentos. Están saturados, con mucho trabajo, y va todo despacio. Lo impresionante, es que para cortar pinos, molestar especies, hacer fracasar parejas... los permisos van más rápidos. Pero es que no hay límite ni de fechas para realizar las actuaciones. Bueno si, hay límite si vamos a fastidiar a la imperial o a la cigüeña negra; las especies de la Champions League. Vamos a ver. Si ha llovido en invierno, y no se han podido realizar las labores previstas en el monte, se dejan para más adelante y punto. Pero qué es eso de que por que ha llovido, y no se ha podido trabajar, sigo haciéndolo en el mes abril en zonas críticas de cría de especies protegidas? Más aún, para qué narices se citan en los permisos administrativos, bueno mejor dicho, casi se amenaza, la legislación y normativa que debemos respetar a la hora de estudiar una especie protegida, cuando los cortadores, madereros, guardas... se la pasan por dónde quieren? Nosotros los investigadores sabemos lo que tenemos qué hacer, lo que no, cuándo, cómo... hasta a qué hora debo de hacerlo. Esa normativa, infracciones, sanciones... hay que recordarla a los infractores; recordarla y aplicarla.

Después de lo que ha pasado, resumido en pocas palabras: pérdida de un territorio de calzada que conocía desde 1998, cuyo nido conocía la Guardería Forestal y Administración. El día 15/04/18 es cuando nos dimos cuenta de la intervención, realizando unas pocas fotos para evitar molestar a la pareja si se encontraba allí. Ayer viernes 27/04/18, accedí a la zona y bajé a ella. Lo que se veía desde la parte alta de ese monte, no era nada con lo que había alrededor del nido. Os adjunto las fotos. La intervención ha sido brutal, desmedida, irracional; vamos de cárcel. Han cortado pinos alrededor del nido, han amontonado todos los restos de ramas alrededor, han metido maquinaria pesada que ha destrozado la cubierta vegetal, apertura de caminos... Vamos, y como es de esperar en gente así, los muy guarrazos dejando restos de cáscara de naranja y otros restos, porque según ellos, es materia orgánica y se degrada. Joder, pues tíralo en tu casa, en tus macetas o en jardín, y no vengas a tirarlo al monte ¿no? La pareja sobrevoló el pinar, y en vista de cómo han dejado su territorio, optó por ciclear e irse hacia el oeste. Este año se la han jugado; esperemos que se vayan a una zona más tranquila y puedan empezar el año que viene.

Pero esta fiebre de la madera, de la explotación de la naturaleza, ha vuelto con fuerza estos últimos años. El año pasado ya advertí a la Sección de otro marcaje en otra zona de cría de calzadas en Arenas de San Pedro. Este mes he ido a diversas zonas de Arenas de San Pedro, y nada más que he visto que pinos cortados, zonas de acumulación de restos de corta, movimientos de tierra, caminos destrozados... La fiebre de la madera y la pasta, y no precisamente pasta de papel. Pero no solo tenemos que comentar el caso de la corta de pinos, hay más y mejor.

El resineo es necesario, útil, aliado... bien gestionado. Hay que ir abriendo los rodales que se van a resinar de forma progresiva cuando hay un nido de una calzada dentro, que se vaya acostumbrando, familiarizando... No podemos resinar el árbol del nido ni antes, ni durante ni después de la puesta para evitar que la hembra salga del nido precipitadamente y rompa los huevos. Tampoco se debe resinar el árbol del nido cuando lo pollos son de corta edad. La hembra en ese momento los tienes entre sus tarsos. Una salida precipitada de ella los arrastraría y los tiraría del nido.


Para rematar la situación de este inicio de temporada. Ha tenido lugar el 21/04/18 la IV MARATÓN BAJO TIÉTAR 2018, una carrera en mountain bike, donde se concentraron más de 2000 participantes dicen los organizadores. Hasta ahí bien. Es una prueba que puede generar mucho dinero para las localidades de la zona. Hay dos rutas: corta de 75 km y larga de 130 km. Discurre por las zonas naturales del sur de Gredos y valle del Tiétar, pistas forestales, paraje... Como es lógico, hay organizadores de esta prueba, los cuales intentan fomentar el deporte, desarrollo de las localidades... Ante una actividad de este tipo, con esa afluencia de gente y recursos, se solicitan los permisos administrativos correspondientes. Debería ser el Servicio territorial de Medio Ambiente, en unión con Guardería Forestal, investigadores... el que viera el recorrido, viera los posibles puntos críticos, viera alternativas, etc. Pues nada de nada. Resulta que estando mi compañero, Vicente García Canseco, fotógrafo con la autorización para realizar el reportaje del águila calzada en la zona, dentro del hide, le aparecen dos personas de esta organización que llegan hasta donde está el nido de calzada, y cuando Vicente, les llama desde el hide, salen de allí. Como no podía ser de otra forma, hábitat de la calzada con su nido arreglado, zona de carrera por donde pasaran más de 2000 personas en bicicleta. Pero vamos a ver. No hay otras fechas ni otros momentos ni otras zonas para que pasan los chavales? Las calzadas no llegan hasta el 21-23 de marzo al Tiétar. No se puede hacer antes? No se puede a partir de septiembre? Parece que no, también me imagino que la cigüeña negra estuvo tranquila sin tener que ver a los ciclistas. Eso sí, entretenida sí que tuvieron que estar las dos calzadas el día de la carrera. Más molestias, molestias innecesarias.
  

Todas estas situaciones, nos tienen que hacer pensar en qué estamos haciendo mal. Nuestros técnicos tienen que pararse a analizar los proyectos, solicitudes, informes... Deben pedir ayuda a los agentes medio ambientales, biólogos, conservacionistas, asociaciones... Debemos llegar a un modelo de Desarrollo Sostenible, donde podamos explotar de forma racional el medio ambiente sin perjudicar a las especies protegidas. Se puede hacer todo, pero en su momento y en su lugar. El organizador de la prueba sabe de lo suyo, yo sé de calzadas, el técnico de administración... Entre todos, podemos hacer las cosas de forma racional y sensata, y sobre todo, respetando la ley.